Bipartidismo y desesperanza

Resultados electorales 1886-1901. Alternancia y cachondeo

En este país no estudia historia ni dios, y así estamos como estamos. Bipartidismo tuvimos en España para dar y tomar durante todo el siglo XIX, cuando liberales y conservadores se turnaban en el poder con total alegría. ¿Y a qué llevó aquello? A subdesarrollo, caciquismo, ignorancia, oscuridad, atraso y desesperanza.

Haced memoria los que alguna vez habéis estudiado y pensad en aquellos gobiernos. Narváez, Espartero, Serrano, O´Donell, antes de que se impusiera verdaderamente el sistema de alternancia, y todos aquellos gobiernos del pucherazo que concedían amplias mayorías por turno, cada vez a uno de los partidos.

Os puede parecer de risa, pero el gráfico con el que ilustro este artículo son los resultados electorales en España entre 1886 y 1901. Las columnas blancas son los votos obtenidos por los liberales. Las columnas negras, los votos obtenidos por los conservadores. ¿Y no os parecen muy igualadas, siempre alternándose? Pues claro que sí, porque era un despelote, una burla contra el pueblo.

No voy a soltar un rollo sobre lo que fue la restauración borbónica. Si a alguien le apetece enterarse un poco, que eche un vistazo a este enlace

¿Y fuera de España?

Pues fuera de España, igual. Una de las razones, que casi nadie menciona, de que los nazis llegasen al poder en 1933 fue el desánimo de la población con los partidos tradicionales. Ante la inoperancia de conservadores y socialistas, la gente tuvo que elegir entre votar a los nazis y votar a los comunistas, y 1933 no era un buen año para la propaganda comunista, con lo estupendo que lo estaban pasando en Rusia con Stalin, así que la gente votó a Hitler pero no por gusto, sino por eliminación.

Y lo mismo sucedió en Austria al principio de la década pasada. Hace poco escribí un artículo en el que hablaba del sistema austriaco de protección por despido y comentaba que la gente no sabía a qué atenerse con el partido de Haider. Lo que dejamos a veces de lado es por qué llega ese partido a tener la fuerza que tiene. Y la respuesta es nuevamente un bipartidismo feroz, asfixiante y pseudodemocrático, con la agravante, además, de que en Austria conservadores y socialistas gobernaban en coalición para eliminar cualquier migaja de poder que pudiesen obtener los partidos minoritarios. Por tanto, no es  que los austriacos se volvieran majaras de pronto, o que les resucitara la vena nostálgica…. Lo que pasa es que estaban hasta los huevos. Así, sin paliativos.

¿Y qué nos está sucediendo aquí? Pues más o menos lo mismo. Que los líderes de los partidos son cada vez más viejos y cada vez más grises. ¿Cuántos años tiene Rubalcaba, cuántos Rajoy, y cuántos tenían Suárez, González, Aznar o Zapatero al llegar al poder? No los busquéis, que os lo cuento yo. Suárez, 45. González, 40. Aznar y Zapatero, 43.  Rubalcaba tiene 59 y Rajoy, 55. Y no se trata sólo de una cuestión biológica, sino de un anquilosamiento general de los aparatos de sus partidos, de un total menosprecio por una juventud que estudia pero no puede trabajar y que, por tanto, sólo está preparada de boquilla, pero ni siquiera se la admite en las escalas de mando de los partidos políticos.

Nuestro bipartidismo es eso: herrumbre, rigidez, artrosis… y puede que un poco de Alzheimer.

¡Menudo cuadro clínico!

 

 

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¿Por qué Israel acepta ahora cambiar mil presos por uno?

Presos palestinos

Al enterarnos de que el gobierno israelí aceptaba el canje de uno de sus soldados por mil presos palestinos, muchos pensamos que habíamos escuchado mal. Desde luego, no es esa la actitud habitual de Israel ante los chantajes ni tampoco su modus operandi frente a sus vecinos.

Sin embargo, tras pensarlo un poco, no resulta tan extraño como parece y hasta parece una decisión lógica y coherente con sus políticas habituales.

Las razones fundamentales para que haber llegado a este compromiso, con sus riesgos y sus ventajas, son fundamentalmente tres, y las explico de menor a mayor importancia a mi juicio:

-Por una parte, es una advertencia que todo el mundo entiende. Cada uno d elso míos vale como mil de lso vuestros. Echad las cuentas y ya sabéis lo que os costará cada uno de los nuestros que muera en un atentado o en cualquier tipo de ataque. O sea: una lección de matemáticas fáciles y contundentes.

-En segundo lugar, hay que ver quienes son esos mil presos palestinos que libera Israel y en qué condiciones se encuentran. Y no me refiero solamente a salud o ánimos: no es la primera vez que un preso palestino sale de las cárceles israelíes convertido en un agente de la seguridad israelí, por convencimiento, por interés, o por lo que le pueda suceder a su familia o a algún otro pariente preso. Cuando las excarcelaciones son pequeñas, los palestinos pueden controlar más o menos este asunto con su propia seguridad; si se sueltan mil de un golpe, va a ser mucho más difícil.

-Por último, y como razón más importante, tenemos el hecho de que los palestinos, como todos sabemos, está divididos en dos facciones. Por un lado tenemos a Fatah, dirigida por Abu Abbas, gobernando en Cisjordania, y por otra tenemos a la radical Hamas, que controla Gaza. Tras los últimos acontecimientos, y con los apoyos que consiguió recabar Abbas para el reconocimiento en la ONU de un estado palestino, el prestigio de los moderados había crecido enormemente y muchos palestinos aún indecisos se estaban decantando por Abbas.

Por tanto, era imprescindible para el gobierno israelí dar una baza ganadora a los radicales de Hamas para mantener la división entre los palestinos. Y esto es exactamente la liberación de los mil presos: un gesto que parece ceder ante los radicales y que les devuelve el prestigio ante la población para alimentar esa división interna.

La conclusión, para mí, es que los israelíes detestan más ala posibilidad de un estado palestino en la ONU que unos cuantos cohetes más en Galilea. Con el tema de los cohetes llevan ya lidiando muchos años y saben que lo tienen todo ganado, a un coste que consideran razonable. Lo del estado palestino ya sería otro  cantar…

Por tanto, a mi entender, este canje de mil presos por uno, y en este momento concreto, más que una muestra de debilidad es una jugada de astucia.

O sea, lo esperable.

 

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