La Hawala, ¿banca de inmigrantes o tapadera criminal?

La Hawala es una red económica informal...

Después de hablar de cómo veía un marroquí residente el Libia la vida en aquel país, y de lo que desean los inmigrantes al llegar a España, cierro hoy la serie de artículos nacidos de una charla con inmigrantes en un bar hablando de la Hawala.

Confieso que en mi vida había oído hablar de semejante cosa, y confieso también que tras investigarlo un poco más y preguntar a por la Hawala a algunas personas, me he quedado verdaderamente sorprendido de su alcance e implicaciones.

Pero en primer lugar, vamos a ver qué puñetas es eso de la Hawala:

Según nos cuenta la Wikipedia, la Hawala, también conocida como hundi es un término bancario árabe que significa transferencia de fondos. La palabra española AVAL procede de es este término.

Wikipedia, sin embargo, no nos explica cómo funciona, así que volveremos luego a ella, cuando hablemos de las impensables consecuencias de este sistema.

La Hawala se basa únicamente en el prestigio de una serie de hombres importantes y que avalan con su palabra y su nombre las operaciones. Se les llama Hawaladars. Y el funcionamiento del asunto, es mejor explicarlo con un ejemplo:

Cuando un inmigrante indio residente en Madrid quiere enviar mil euros a Calcuta, se dirige al Hawaladar de Madrid y le da el dinero y la dirección de su madre, por ejemplo. El Hawaladar de Madrid llama por teléfono al un Hawaladar de Calcuta y este, sin demora, le da la cantidad equivalente a mil euros a la madre del inmigrante indio.   Limpio, rápido, barato y absolutamente seguro.

Para el inmigrante, las ventajas está claras:

-Su madre tiene el dinero en pocas horas. Es casi impensable que el plazo sea mayor de 24 horas, porque estaría socialmente mal visto. (Según me dijeron, daría pie a dudar de la solvencia del Halawadar de Calcuta, y eso no lo permitiría él en ningún caso).

-No hay comisión de transferencia, salvo el favor que se le debe a ambos Hawaladares, o la pequeña cantidad que estos cobran algunas veces.

-No hay comisión de cambio de moneda.

-No hay que pagar sobornos no hay riesgo de que te roben: ya se ocupa el Hawaladar de Calcuta de que la madre reciba el dinero como es debido.

-No hay recibos, pruebas ni documentación de ningún tipo, ya sea de cara al fisco o a cualquier otro organismo.

Ahora viene la parte que más cuesta entender, o al menos la que más me costó a mí: ¿y qué pasa con los negocios entre los dos Hawaladars? Pues el de Madrid debe 1000 euros al de Calcuta, y se los paga en mercancías, por ejemplo, que simplemente le envía como regalo, o sin explicación alguna.

El Hawaladar de Calcuta tiene mil euros en Madrid y los puede gasta en loq ue quiera: en mandar a estudiar a un hijo, en pagar los estudios de alguien que viva en Calcuta y así se lo pida o en pedir que le envíen tres lavadoras. En lo que quiera, porque son suyos, y el Hawaladar de Madrid se los hará llegar en el modo que acuerden de modo que sea beneficioso para ambos.

Además del beneficio de las comisiones, que insisto en que son pequeñas, los Hawaladars obtiene toda una red de favores, eluden cualquier impuesto y pueden fginanciar de forma opaca cualquier tipo, cualquiera, de actividad que se propongan. Nadie dudará, por tanto, que el beneficio final esmuy grande.

Por ello, y ahí volvemos a Wikipedia, este sistema preocupa tanto a los gobiernos occidentales: porque además de ayudar a los inmigrantes, la Hawala es un magnífico sistema, invisible y casi indetectable, de financiar toda clase de actividades criminales, incluido el terrorismo, de blanqueo de dinero y de fraude fiscal.

Y es que, añado yo, lo que más molesta a un Gobierno es una red social en la que no puede entrar de ningún modo…

econline

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3 thoughts on “La Hawala, ¿banca de inmigrantes o tapadera criminal?

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  2. Soy traductora, y tu explicación de la palabra “hawala” es con diferencia… ¡la mejor que he encontrado en la web!!!
    Te felicito: lo has explicado con claridad meridiana. Lo que más sorprende a algunos observadores occidentales es que todo el sistema se sustenta en base a la confianza en una persona determinada, que es un pilar de la comunidad: el señor respetable de cuya palabra todos se fían. Para occidentales acostumbrados a papeleos y recibos (hartos de tanta burocracia), impuestos y comisiones bancarias a menudo exageradas y abusivas, resulta un sistema casi ideal, pero claro, el estado no encuentra la forma de meterle mano a esto. Y a los bancos seguramente tampoco les gustará. Un occidental “normalito”, ¿se fiaría así de un desconocido, por mucho que tenga una reputación intachable? Yo no, desde luego. Con la globalización, algunos usos casi medievales para nosotros están demostrando su eficacia: véase el trueque, por ejemplo, gracias al cual muchas amigas mías consiguen lo que no pueden pagar con dinero.
    Pero por otra parte, el problema de las “hawalas” como forma de transmisión de fondos para terrorismo y blanqueo de capitales, fraudes etc. es un problema auténtico y real.
    No sabía que nuestra palabra “aval” procede de la misma raíz: muy interesante.
    Me ha encantado tu artículo, enhorabuena.
    Saludos cordiales,
    Sofía Moreno, traductora e intérprete jurado inglés.
    http://www.facebook.com/pages/Sofia-Moreno-Traducciones/255532071263

    • Muchas gracias.

      Soy de tu misma opinión: las redes informales, o el mundo rural, son zonas grises para quien controlarlo todo. Y eso les pone nerviosos.

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