Inflación y mentirosos con el culo al aire

Procedimiento operativo para el cálculo del IPC

Procedimiento operativo para el cálculo del IPC

A estas alturas todos sabemos ya que los datos que facilitan las instituciones financieras, empezando por el PIB, son más falsos que un euro de mimbre, pero hay casos en que la falsificación de datos económicos alcanza proporciones de esperpento.

Y la prensa económica, que más que salmón parece cuando quiere prensa besugo, ni lo menciona ni se pregunta qué demonios está sucediendo aquí.

Estos días hemos leído todos que el IPC ha bajado un 1% en 2014 debido a la bajada de los precios de los combustibles. Vale. Nos dicen que no es una situación de deflación propiamente dicha, porque se debe a este hecho coyuntural que aliviará nuestras carteras. Bueno.

Pero oigan… ¿A nadie se le ha ocurrido pensar que si el IPC baja un punto entero por la caída de un 15% del precio de la gasolina, debería haber subido veinte puntos los años pasados, cuando la gasolina subió un 150%?

¿Qué pasa aquí? ¿que cuando la gasolina baja tenemos un IPC negativo y cuando la gasolina se dispara no hay aumento de IPC? ¿No será que entre el 2000 y el 2007 nos engañaron como a zopencos para evitar subir salarios y pensiones y de ahí, de ese punto exacto, proviene nuestra bien percibida sensación de pobreza?

¿No será que mintieron como verdaderos canallas y ahora esperan que no nos acordemos? ¿De dónde sacan estos datos del IPC o de dónde puñetas los sacaron entonces?

Y que no nos hablen de metodologías ni chorradas: los combustibles, toda la vida de dios, han afectado al nivel general de precios, porque su precio se repercute en todo lo que se consume y todo lo que se transporta. ¿Qué pasó entonces cuando la gasolina pasó de 90 pesetas a a 1,5€? ¿Qué hicieron con aquella subida de IPC?

Ya lo ven: es inútil tratar de encontrar argumentos lógicos que justifiquen ese engaño. La única explicación plausible es que estamos en manos de mentirosos, de demagogos y de trileros.

Y luego se quejarán de no sé qué populismos. Venga ya…

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Gasolina a 66 céntimos el litro

Un galón

Ni es una oferta rara, de esas que hacen los supermercados para venderte latas de sardinas, ni es una broma que al final se refiere a otra cosa: se trata de gasolina de verdad, de la de siempre, pero lo malo es que hay que traerla de un poco lejos, porque ese es el precio al que hoy, de media, se vende la gasolina en los Estados Unidos.

Y no os penséis que allí la gasolina no tiene impuestos, que los tiene, pero más moderados que aquí. Y además, las empresas que la venden compiten de veras entre ellas, en lugar de jugar a la competencia como hacen por aquí.

El cálculo es bastante sencillo:

-3, 30$ el galón.

-3,75 litros por galón.

-1,33 dólares por cada euro.

Así las cosas, ya me contaréis cómo demonios podemos hablar de competitividad de nuestra economía. Porque a los políticos europeos, y más concretamente a los españoles, todo se les vuelve hablar de ser competitivos, y de baratar costes para poder exportar mejor. Y sí, que vale, pero aquí, cuando se cuentan los factores de producción que deben abaratarse parece que sólo se piensa en la mano de obra, cuando hay otros factores productivos, como la energía, tan importantes como la mano de obra, y a veces más, que nadie mira, no vaya a ser que haga daño al amigo de turno.

Cuando un país como los Estadios Unidos, con una renta per capita muy superior a la nuestra, sigue vendiendo la gasolina a 66 céntimos mientras nosotros la pagamos a mucho más del doble, de nada sirve  que bajemos los salarios para competir con ellos. Los bajamos, en todo caso, para servirles mejor y más barato.

Y eso, con suerte.

Por favor,  menos milongas.

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