La triste plaga de los edificios muertos

Vete a saber qué recibo dejaron de pagar...

Me lo contaba el otro día una amiga: cada vez hay más edificios muertos, con toda la tragedia que eso conlleva y la dificultad de solucionar un tema como ese, en el que se mezclan lo económico y social de manera inseparable.

¿Y que es un edificio muerto? Pues aquel en el que una parte sustancial de los vecinos, la mitad a veces, no puede pagar su cuota de la comunidad, con lo que no se puede pagar la calefacción, la señora de la limpieza, la revisión de los ascensores ni el seguro de la comunidad, entre otros servicios comunes. De hecho, en muchos casos ni siquiera se puede pagar ala administrador, o a un abogado que reclame estas cantidades, con lo que en poco tiempo todos, los que pueden pagar y los que no, se ven viviendo en un lugar difícilmente habitable, sin luz en la escalera, sin ascensor, sin calefacción y sin agua caliente.

Y lo pero de todo es que la solución pasa por presionar a tu vecino, que muchas veces es tu amigo. ¿Pero cómo le vas a presionar, si lo conoces de toda la vida y sabes que si no paga es porque no puede? ¿Cómo le vas a presionar si sabes que debe tres letras al banco y que está en las últimas?

Sin embargo, ya lo veis, nadie habla de esta tragedia: se habla de las personas desahuciadas y de los cholletes de los bancos, pero nadie conoce este infausto término medio donde todos, sin excepción,. pagan las consecuencias de los que compraron si poder, los que aprovechan para no pagar y los que han tenido un golpe de mala suerte, como quedarse ambos miembros de la familia en paro.

Ded estos pòlvos vendrán los lodos de los incendios al buscar calor de maneras alternativas, los robos, la inseguridad por la oscuridad en la escalera. Y lo que no imaginamos.

Por mi parte hago lo que puedo: ayudar a que se sepa.

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Una encuesta incómoda

Manifestante a favor del aborto

Las cenas de navidad tienen la desventaja de que acabas yendo a más de las que queires, pero a veces son también ocasiones para plantear cuestiones que sólo pueden plantearse con tres copas y unas buenas risas.

Ahora que ha ganado las elecciones el PP vuelve a estar de actualidad el debate sobre el aborto, pero se no es un tema que se pueda plantear en tono festivo, lo primero porque siempre es una tragedia (nadie aborta por diversión) y lo segundo porque es lo bastante controvertido para armmar una buena bronca en cualquier circunstancia, así que la cosa se planteó de otro modo. Y lo repito aquí:

¿Cuántos de los presentes no estarían aquí si en el momento de su nacimiento hubiese estado aprobada la actual ley del aborto?

Tened en cuenta que el aborto de despenalizó por primera vez en España en 1985, así que los menores de 26 años lo tienen mucho más fácil. Pero el resto, por favor, que piense en sí mismo, y si alguno se atreve, en plan anónimo,m que se sume a la lista.

No se trata de discutir sobre los derechos de los fetos ni los de las mujeres, ni de entrar en el tema bizantino de sí es buena suerte o no que nuestras madres tuviesen menos derechos que las mujeres actuales. Se trata sólo de preguntarse: ¿estaría yo aquí si entonces hubiese existido una ley como la actual?

Razones hay muchas: embarazos indeseados, embarazos con padres demasiado jóvenes, madres solteras, malas condiciones socioeconómicas, peligro para la salud… ¡lo que queráis! No importa la razón, sino pasar lista, simplemente.

Os avanzo un dato: en nuestra mesa éramos 15 y hubiesen faltado cuatro. Más los que no lo reconocieron, o nunca lo supusieron, añado yo…

Venga, animaos… ¿Cuántos no estaríais leyendo esto?

 

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