¿Por qué se le sigue prestando a Grecia, sabiendo que no podrá pagar?

Exposición alemana a la deuda griega. Click para agrandar

Estamos ante uno de los mayores misterios de los tiempos presentes: si sabemos que Grecia es insolvente, que es ya incapaz de pagar la deuda acumulada en todos estos años, y que su contabilidad nacional parece más el ejército de Pancho Villa que un reflejo de la realidad, ¿por qué demonios se siguen desembolsando tramos de ayuda, de cantidades multimillonarias, que no harán más que agravar los problemas de quien los presta?

Los que buscan la respuesta en la solidaridad entre países de la Unión Europea, o en la inevitable interconexión de todas las economías se olvidan de que perder dinero, así, por las buenas, no es nunca ni un buen negocio ni base de sociedad alguna que se quiera hacer duradera.

Algunos países, como el nuestro, sí pueden moverse en ese sentido, tratando de sentar un precedente de “hoy por ti y mañana por mí” que nos permita, en el futuro, reclamar una ayuda similar, pero los que pagan, los que verdadera,ente ponen la pasta, están pensando en otra cosa.

Y se trata, nada menos, que de la exposición a la deuda griega de algunos países como Alemania.Seguir prestándole a Grecia es un truco para que mantenga la deuda, o la aumente, pero cambie los acreedores. O dicho de otro modo: para que deba lo mismo o más, pero se lo deba a otro.

Esa es la clave de la jugada: trasladar la deuda hacia los propios griegos o hacia los países más interesados en evitar la bancarrota.

El gráfico que ilustra este artículo es suficientemente explícito: Grecia debía a Alemania 45.000 millones de euros en 2009. Hoy sólo le debe alrededor de unos ridículos 5000 millones. ¿Han pagado los griegos la deuda? NO. Lo que ha sucedido es que al refinanciar y renegociar esa deuda, ahora se los deben a otro. Posiblemente a los propios ahorradores griegos, al FMI o a nosotros, que tenemos 25.000 millones en Grecia esperando a ser cobrados.

¿Cómo es posible que Grecia deba 5.000 millones a Alemania y 25.000 millones a España? Pues porque somos nosotros, más que Alemania, los que tenemos el máximo interés en que a Grecia se le siga prestando dinero, los alemanes lo saben, y lo aprovechan a su favor en las negociaciones.

A medida que la deuda griega se traslade a acreedores más lejanos, veremos cómo les cuesta menos perdonarla, ¡porque no la pierden ellos! A medida que los acreedores sean otros, empezaremos a escuchar con más frecuencia la palabra solidaridad.

La diferencia entre tener gobiernos competentes o incompetentes en la defensa de los intereses de su país nunca es cosa de cuatro duros…

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La castidad de la Bernarda

Venga ya, hombre...

Que no, que se pongan como se pongan no nos creemos los Presupuestos Generales del Estado para el año que viene. Que el pueblo puede ser idiota cuando piensa, pero no cuando olfatea, y hay demasiadas cosas que no cuelan porque suenan a gigantes y cabezudos con pasacalles de misa negra.
Rajoy evita el rescate no porque no nos interese y sea mejor buscar un mejor momento, sino porque un rescate significa, en realidad, que vendrán unos señores de fuera a mirar las cuentas. Y el Presidente está dispuesto a lo que sea, pasando por vender a su madre o a la nuestra, antes de permitir que nadie le mire las cuentas y vea la cantidad de mentiras y porquería que ocultamos bajo las alfombras.

Cuando se marchó Zapatero, las cuentas presentadas eran falsas y el déficit público pasó en pocos meses del 8,5 % anunciado a unas décimas por encima del 10 %. Y hablamos del porcentajes del PIB, o sea que hablamos de casi veninte mil millones de euros, o tres billones de las antiguas pesetas.

Después de ganar las elecciones, el PP cacareó esas mentiras a todo trapo, pero luego salieron las comunidades autónomas que gobernaban ellos mismos aportando más basura y más deuda a la contabilidad, hasta el momento presente en que se aprueban unos presupuestos en los que se dan por cumplidos los objetivos para 2012 (lo que es falso) y se mejoran las expectativas para el 2013, que es delirante.

Luego, por supuesto, la culpa de que España pierda credibilidad será de Artur Mas y sus payasadas independentistas. Pero lo cierto es que nadie nos cree porque cada vez mentimos más y peor: tuvieron que venir a hacer una auditoría externa de nuestros bancos porque les daban risa los informes del Banco de España, la CNMV y el Tribunal de Cuentas, nos bajan la nota crediticia porque nadie sabe cuánto gastan y cuánto deben las sanguijuelas autonómicas, y se mantienen en los presupuestos todos los gastos para pagar empresas de amigos y aliados mientras se recorta la inversión y se eluden reformas, como la del mercado de la energía, ese viejo atraco que no cesa.

No le demos vueltas. Zapatero era un inútil y Rajoy es un cobarde. Con semejantes mimbres, no podemos confiar en la castidad de la Bernarda. Tenemos demasiada experiencia como para ignorar que, cuando se habla de la Bernarda, no es la castidad lo que se espera.

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Cuanto peor, peor (o cría cuervos y tendrás muchos)

Recién salida del río

A veces las conclusiones son tan obvias que, por más que nos esforcemos en darles la vuelta en busca de otro significado, no hay manera de conseguir superar la evidencia.

Hay últimamente por ahí un conjunto de gente que parece empeñada en convencernos de que cuanto peor vaya todo, mejor será al final. Son los militantes de la ruina, forofos de la crisis y amantes del tumulto, y se dividen en dos grupos bien diferenciados, al menos en teoría.

Por un lado están los que creen que a medida que las cosas empeoren la gente se volverá menos exigente y empezará a tragar con todo. Y puede que tengan razón, pero eso no incrementará sus beneficios,porque a medida que las cosas empeoren venderán menos, ganarán menos en cada venta y verán reaparecer las quejas de la pobreza, porque el que no tiene más que unos pocos euros para gastar se cuida muy mucho de que no le den gato por liebre. El capitalismo recalcitrante esperando que todo empeore es sólo una banda de idiotas que no conoce a sus trabajadores ni a sus clientes, y cuando cree que va a mejorar su posición, porque tiene algo, comparada con la de quienes tienen aún menos, se despeña a sí mismo por la senda de la pobreza, la ruina y elc ierre.

Por otro lado veo a los que creen que el empeoramiento de la situación es una puerta hacia la subversión y la revolución, que cambiará el marco económico y social del país. Buena parte de estos lo que quieren en realidad es poder quedarse gratis con tu casa, con tu moto y hasta con tu chica. La revolución, para ellos, consiste en romperle el escaparate al churrero y quemarle la furgoneta al panadero. Sin embargo, no parecen darse cuenta de que el empeoramiento de las condiciones de todos no va a resultar en ninguna mejoría, sino en purgas, cartillas de racionamiento y escasez diversa, porque buena parte de lo que consumimos viene de fuera, sobre todo la energia, y los que nos venden el petróleo no van a impresionarse un carajo por nuestras movidas sociales. La revolución que proponen conduce a la mugre, la agua  caliente que nos ale del grifo y al sindicalista convertido en comisario político, con capacidad para decidir quién vive y quién no. Y entonces, el churrero, el panadero, y todo el que quiere ducharse con agua caliente se hace fascista de pronto sin que ellos puedan comprenderlo.

Lo cierto, amigos, es que cuanto peor, peor. Lo cierto es que tenemos que buscar el modo de que las cosas vayan mejor, y de que se reparta mejor lo que se consiga. Hay ya demasiadas barajas rotas y demasiadas putas flotando en el río.

No hay sitio para más, de hecho…

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Maneras de mentir (I) La enumeración interesada

No suelen ser tan inocentes como este...

Nos engañan tanto y tan a los bestia, que me ha parecido buena idea hacer un pequeño recorrido por los trucos que se emplean contra nosotros, tanto en política, como a nivel comercial, o en los medios de comunicación.

Muchos de estos trucos miserables los aprendí cuando era comercial y me dedicaba a vender cosas, así que espero que os sirvan de algo, aunque sólo sea para que no os tomen el pelo, o no más de lo saludable.

La enumeración interesada es un modo de forzar al receptor del mensaje, ya sea oyente, lector o espectador, a completar una frase incompleta, creando el nexo que uno dos partes independientes. Se usa a veces para evitar las demandas judiciales y se utilizaba para cachondearse de la censura, en los tiempos en que esta era explícita, y no tácirta, como ahora.

Un ejemplo:

Conozca la verdad. Vote a Manolo.

Manolo siempre fue un embustero y no se atreve a decir que él representa la verdad, pero por ese simple procedimiento  se permite poner en nuestras calles un cartel que le vincule con la verdad sin decirlo abiertamente.

Este sistema, que parece una tontería, puede ser mucho más refinado y de hecho es el que se emplea a la hora de elegir el orden en que se ofrecen las noticias en un informativo, de manera que el espectador o el oyente vincule unas con otras, aunque no se dé cuenta.

El mecanismo fue descrito por las escuelas psicológicas austriacas a mediados del siglo XX y desde entonces se emplea profusamente tanto en política como en medios de comunicación como en publicidad. A él se debe, por ejemplo, que algunas marcas se nieguen a salir en los cortes de las películas si en el minuto anterior ha habido algún acto muy violento o desagradable.

Los ejemplos son mulktitud, pero creo que con el burdo ejemplo ofrecido se entiende de sobra.

En psicología, y más en psicología de masas, el orden de los sumandos SI altera la suma.

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Gastar cuando no se debe. La espada, la pared y su p… madre.

Ir a pedir por ahí no mejora las cosas...

Está claro: gastar cuando no se debe significa dejar de gastar, también cuando no se debe. Ahora sería el momento de aumentar el gasto, pero resulta que no tenemos con qué. ¿Y qué hacemos?

Sigo bastantes debates en los que se discute si la austeridad va a sacarnos de la crisis, y lo cierto es que creo que la contracción del gasto va a empeorar las cosas. El camino es sencillo de entender: si en un momento de escasa demanda el Estado no pone dinero a circular, tanto los negocios como los empresarios verán aún más reducida la demanda, habrá más paro y aún menos recaudación de impuestos, por lo que la recesión se agravará.

Lo que casi nadie hace es analizar la premisa contraria. Si estamos de acuerdo en que recortar gastos agrava la crisis, ¿qué sucede si mantenemos los gastos o los aumentamos?

Pues lo cierto es que parece todavía peor. Si pudiésemos imprimir dinero y devaluar la moneda, sería una salida viable (aunque muy mala), pero como lo cierto es que no podemos hacer tal cosa, la pregunta que hay que plantearse es de dónde sacamos ese dinero para seguir gastando lo que no tenemos.

Hay varias posibilidades:

-Pedir prestado: eso es lo que se ha hecho hasta ahora, pero como la cosa se ha puesto fea, los que tienen el dinero no lo quieren prestar o piden unos intereses apabullantes, que convierten la deuda en una esclavitud. Además, si no les dejamos claro cual va a ser el momento en que se les devolverá el dinero, es normal que no quieran prestar, porque empiezan a  vernos como el amigo yonky que siempre pide pero nunca devuelve, porque se mete al cuerpo todo Euro que pilla. Y nos ven así porque eso es exactamente lo que hemos hecho en los buenos tiempos, cuando teníamos pasta.

-Subir los impuestos: esto estaba muy bien cuando los gobiernos mandaban algo, pero como ahora el dinero se puede marchar a otro lado y los gobiernos no pueden salir de sus fronteras, resulta que cualquier subida de impuestos termina en una pedorreta de los ricos desde el otro lado de la frontera. Nos guste o no, es lo que hay: nuestros votos sólo pueden elegir al Gobierno de nuestro país, peor el dinero puede cambiar de país con un click de ordenador. En esas circunstancias, hay que tratar a los billetes como si fuesen aves migratorias. O sea, tocarles poco los huevos…

Obviamente, lo que se tenía que haber hecho era ahorrar en los buenos tiempos y gastar en los malos, pero como se gastó cuando no se tenía que gastar, ahora no hay modo de seguir gastando, y ahora es cuando hace falta. La solución es tragarse la crisis o convencer a los que nos pueden prestar de que tenemos serias intenciones de devolver los préstamos. Por ejemplo, dejando de ser el yonky del que hablaba antes y metiéndonos en algún programa de rehabilitación…

Desde luego, las manifas pidiendo el derecho a seguir gastando lo que no tenemos no van a ayudar gran cosa, me temo…

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Un modo retorcido de echar a los pequeños del mercado

Modernidad

Por mucho que se trate de buenas intenciones o de proyectos interesantes, lo cierto es que el trabajo gratuito se ha introducido poco a poco en nuestras vidas y parece que ha llegado para quedarse.

Porque es eso lo que hacemos y lo que parece que se nos pide desde muchos foros: trabajar gratis, o por una limosna, pero nos lo han disfrazado tan bien, nos han vendido tan bien la píldora, que además lo hacemos encantados.

¿Qués es un blog? Información gratuita. O una columna de opinión escrita gratis, como esta. O un medio informativo, gratuito, escrito por gente que saca once céntimos de publicidad después de tener ochocientos lectores.

¿qué es un proyecto de software libre? Un grupo de gente que trabaja gratis mientras echa currículums para pedir empleo a las empresas que podrían estar haciendo ese mismo proyecto con gente asalariada y que no van a contratarte porque hay quien está ofreciendo el mismo producto por nada.

¿Qué es el voluntariado? Otro tanto de lo mismo. Reducir el presupuesto de asuntos sociales porque hay gente que mantiene el sombrajo en pie a fuerza de regalar horas, desvelos y mano de obra.

Y no estoy en contra de todas estas cosas, por supuesto que no, ni de desarrollar una sociedad más enlazada, en la que la aportación de cada cual sume para todos y genere una sinergia, pero es que tengo al impresión de que estamos ante un movimiento dirigido de algún modo, porque allí donde hay verdadero dinero no llega lo gratis, porque no hay bancos que den hipotecas gratis, ni promotoras que construyan pisos gratis, ni siquiera operadoras de teléfono gratuito. Parece a veces que lo gratis sólo alcanza a donde puede abaratar la mano de obra y que la intención real es achicar el mercado de trabajo, dejando menos puestos, menos huecos y en resumen, menos oportunidades de encontrar su espacio a la gente que empieza.

Si en España tenemos un paro juvenil tan vergonzosamente alto no es por esto, claro que no, pero no me negaréis que también ayuda, y no poco, esta barrera de entrada contra el emprendedor de pocos recursos. Porque para hacer un proyecto grande se necesita mucho dinero y donde no se necesita un gran capital para empezar hay que competir contra los que lo hacen gratis.

¿Y quién se beneficia de esto? El gran capital, por supuesto, que elimina a los que quieren empezar, ve abaratarse el talento y se queda con las tajadas que realmente valen la pena mientras los pequeños abandonan o se enfrentan al que se da por pagado saliendo en unos títulos de crédito.

Una pena y un engaño. Me parece.

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Dar limosna a los ricos. Una propuesta social.

Una idea distinta...

Hoy quiero haceros una propuesta: ya que no basta quejarnos de su avaricia y señalarlos con el dedo, propongo que empecemos a enviar limosnas a los ricos. Sí, habéis leído bien: propongo que a los presidentes de las cajas de ahorros que han dilapidado nuestro dinero y ahora se quejan de su destino se le envíe a su casa o a su oficina una caja de quesitos, o un paquete de mondadientes.

Propongo que a sus señoras, las de los abrigos de pieles y el cuarto lifting les mandemos unas bragas de dos euros o un paquete de pañuelos de papel.

Propongo enviar lentejas a los políticos que, queramos o no, nos hacen tragar sus medidas de falso ahorro, su amiguismo, su impudicia a la hora de gastar dinero público en favores políticos y forraje pare el pesebre.

Propongo enviar botellas de aceite de girasol a los famosos bufetes de abogados que engrasan la impunidad.

Propongo enviar botes de leche condensada a los medios de comunicación que callan por miedo a que les retiren la publicidad institucional si mencionan lo que no interesa al partido del gobierno, de cualquier gobierno, local, regional o nacional.

Propongo enviar latas de sardinas a los que nos metieron en el problema de la vivienda, a los que recalificaron los terrenos, promovieron las urbanizaciones y a los que vendieron hipotecas sobre plano en polígonos hoy medio desiertos, entristecidos de soledad.

¿Os parece absurdo? No lo creáis. Si la idea se extiende, salimos hasta en la CNN. ¡Ya lo veréis!

 

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La Hawala, ¿banca de inmigrantes o tapadera criminal?

La Hawala es una red económica informal...

Después de hablar de cómo veía un marroquí residente el Libia la vida en aquel país, y de lo que desean los inmigrantes al llegar a España, cierro hoy la serie de artículos nacidos de una charla con inmigrantes en un bar hablando de la Hawala.

Confieso que en mi vida había oído hablar de semejante cosa, y confieso también que tras investigarlo un poco más y preguntar a por la Hawala a algunas personas, me he quedado verdaderamente sorprendido de su alcance e implicaciones.

Pero en primer lugar, vamos a ver qué puñetas es eso de la Hawala:

Según nos cuenta la Wikipedia, la Hawala, también conocida como hundi es un término bancario árabe que significa transferencia de fondos. La palabra española AVAL procede de es este término.

Wikipedia, sin embargo, no nos explica cómo funciona, así que volveremos luego a ella, cuando hablemos de las impensables consecuencias de este sistema.

La Hawala se basa únicamente en el prestigio de una serie de hombres importantes y que avalan con su palabra y su nombre las operaciones. Se les llama Hawaladars. Y el funcionamiento del asunto, es mejor explicarlo con un ejemplo:

Cuando un inmigrante indio residente en Madrid quiere enviar mil euros a Calcuta, se dirige al Hawaladar de Madrid y le da el dinero y la dirección de su madre, por ejemplo. El Hawaladar de Madrid llama por teléfono al un Hawaladar de Calcuta y este, sin demora, le da la cantidad equivalente a mil euros a la madre del inmigrante indio.   Limpio, rápido, barato y absolutamente seguro.

Para el inmigrante, las ventajas está claras:

-Su madre tiene el dinero en pocas horas. Es casi impensable que el plazo sea mayor de 24 horas, porque estaría socialmente mal visto. (Según me dijeron, daría pie a dudar de la solvencia del Halawadar de Calcuta, y eso no lo permitiría él en ningún caso).

-No hay comisión de transferencia, salvo el favor que se le debe a ambos Hawaladares, o la pequeña cantidad que estos cobran algunas veces.

-No hay comisión de cambio de moneda.

-No hay que pagar sobornos no hay riesgo de que te roben: ya se ocupa el Hawaladar de Calcuta de que la madre reciba el dinero como es debido.

-No hay recibos, pruebas ni documentación de ningún tipo, ya sea de cara al fisco o a cualquier otro organismo.

Ahora viene la parte que más cuesta entender, o al menos la que más me costó a mí: ¿y qué pasa con los negocios entre los dos Hawaladars? Pues el de Madrid debe 1000 euros al de Calcuta, y se los paga en mercancías, por ejemplo, que simplemente le envía como regalo, o sin explicación alguna.

El Hawaladar de Calcuta tiene mil euros en Madrid y los puede gasta en loq ue quiera: en mandar a estudiar a un hijo, en pagar los estudios de alguien que viva en Calcuta y así se lo pida o en pedir que le envíen tres lavadoras. En lo que quiera, porque son suyos, y el Hawaladar de Madrid se los hará llegar en el modo que acuerden de modo que sea beneficioso para ambos.

Además del beneficio de las comisiones, que insisto en que son pequeñas, los Hawaladars obtiene toda una red de favores, eluden cualquier impuesto y pueden fginanciar de forma opaca cualquier tipo, cualquiera, de actividad que se propongan. Nadie dudará, por tanto, que el beneficio final esmuy grande.

Por ello, y ahí volvemos a Wikipedia, este sistema preocupa tanto a los gobiernos occidentales: porque además de ayudar a los inmigrantes, la Hawala es un magnífico sistema, invisible y casi indetectable, de financiar toda clase de actividades criminales, incluido el terrorismo, de blanqueo de dinero y de fraude fiscal.

Y es que, añado yo, lo que más molesta a un Gobierno es una red social en la que no puede entrar de ningún modo…

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