Pacto y puñalada: la democracia en acción

Viriato en Zamora

Viriato en Zamora

Les mintieron a los tipos aquellos que entregaron a Viriato: Roma pagó traidores toda su puñetera vida, y siempre los pagó muy bien; lo que no paga Roma es idiotas.

Lo que pasa es que la frase quedaba bonita y se perpetuó a fuerza de repetirla, porque era una pena que la verdad estropease tanta hermosa sonoridad. “Roma vende hasta a su madre” también sonaba bien, también tenía ocho sílabas, y también encajaba en algunas coplas, pero la rima con “adre” siempre es más ingrata que con “ores”.
Y en esas seguimos aún, repitiendo frases necias, porque deben de rimar con algo que aún no hemos descubierto, o porque son frases que caben en un camión publicitario. Seguimos escuchando cosas como “respetar la voluntad popular”, que no puede ser ni más insensato, ni más falso, ni más revestido con sedas de hipocresía. El pueblo puede tener instintos o deseos, pero casi nunca se le conoció cosa que se pareciese a voluntad. Y cuando se le conoció, peor.
Seguimos escuchando cosas como “buscamos un pacto para una ciudad mejor”, cuando todo el problema, el real, estriba en que tú quieres la concejalía de urbanismo, que es donde está la pasta, y yo sólo te quiero dar la de cultura, que es donde están los tíos pesados dando conferencias. Lo de la ciudad mejor es para facilitar las rimas en “or”, siempre muy amables.
Escuchamos todavía cosas como “estamos tratando de aunar voluntades” y al oírlo nos queda la misma cara que al ver en el hospital a los cinco sobrinos del solterón rico. Que sí, que están allí para rezar por la pronta recuperación de su tío. ¿Quién iba a pensar otra cosa?
A ver si ahora, con l cosa de la informática y las nuevas tecnologías cambian las necesidades de los que acuñan todas estas frases y por casualidad, aunque sea pro casualidad, aparece alguna que tenga algo de cierto.
Yo sugiero “Game Over”. ¿Qué les parece?

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