La manera más tonta de ganar una apuesta

 

Apuestas tontas

Apuestas tontas

Este país es de traca. Hace nada, ya lo habrán leído, se personaron los representantes de UPyD en el Extremadura ante un notario, y depositaron un acta con los nombres de los ganadores de las oposiciones que se acaban de convocar en el Parlamento. Se presentaron cuatrocientas personas para cuatro plazas, y cuando han terminado las oposiciones, los de UpyD han ido al notario a abrir el sobre, ¡y los acertaron todos!. Con ocho meses de antelación. Eso es ojo, ¿eh?

O los de UPyD son unos prodigios del futurismo o las oposiciones estaban amañadas y los sabía todo el mundo, ¿verdad?

Pues a mí me ha pasado algo parecido, y se lo cuento.

Cuando estaban los de Podemos a punto de sacar su programa económico, se lanzaban múltiples conjeturas sobre el nivel de renta que los cerebros de ese partido considerarían elevado. Si, según ellos, los ricos son los que tienen que pagar más y hacer un mayor esfuerzo, hay que saber a partir de qué ingresos es uno rico, ¿no?

Discutiendo en el bar con unos amigos sobre esto, unos decían que se era rico ganando a partir de doscientos mil euros al año, y otros que a partir de treinta mil. Yo lo vi claro: para los de Podemos, rico iba a ser el que ganase un duro más que ellos. Como para cualquiera que le preguntes en  este país de mediocres y cainitas. ¿Y a qué se dedican los fundadores de Podemos?, pensé: a dar clase en la Universidad.

Pues estaba tirado: cogí el teléfono, llamé a una amiga que da clase en la Universidad y le pregunté cuanto ganaba, de media, un profesor universitario con cinco o seis trienios. Me dijo que entre cuarenta y cuarenta y cinco mil euros brutos al año, más o menos.

¿Y cual fue el tope que fijaron los de Podemos para ser rico? Cincuenta mil euros. ¡Bingo!

Vienen a decir que son la nueva política, y al final echan las mismas cuentas que el cabrón destripaterrones de toda la vida. Rico es el otro,. Rico es el que tiene más que yo. Ese que pague. Ese que se joda. Pero yo no…

¿A que es eso?

En este país es imposible perder una apuesta si puedes usar la variable envidia y la variable mala leche.

Imposible, oigan.

 

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Por qué siempre hacen jefe al más tonto o al más vago

Vale por un ascenso

Quien lea el título puede pensar que voy a lanzarme a una disertación llorona, una más, sobre lo injusto que es el mundo y lo poco que se valora a las personas que trabajan y se esfuerzan. Pero no: lo que voy a tratar es de racionalizar el hecho de que en cualquier organización jerárquica, y en las condiciones de trabajo actuales, es NORMAL que se ascienda al más tonto o al más vago.

Partamos de dos premisas, que no tiene que ser necesariamente ciertas, pero que considero muy habituales:

– Para una producción constante, la cantidad de trabajo en una empresa es menguante, ya sea por las mejoras tecnológicas o por la experiencia que van adquiriendo los trabajadores, lo que los hace ser más productivos. La plantilla, sin embargo, no puede ser menguante al mismo ritmo.

-Si los trabajadores tiene cierto grado de experiencia y de habilidad, los jefes siguen siendo necesarios, pero no añaden gran cosa a un proceso productivo de sobra conocido por los trabajadores. De hecho, en las cooperativas no hay prácticamente jefes y como todo el mundo sabe lo que tiene que hacer, casi ni se nota. Hay sólo encargados o responsables de ciertos controles.

Con semejantes premisas,  poneos en el lugar del patrón. Se jubila un capataz, o se marcha a otra empresa, ¿Y a quién nombráis en su lugar? ¿Al mejor trabajador, que está sacando adelante la faena? ¿O nombraréis al que es un inútil y no está produciendo gran cosa?

Pues depende:

Debemos tener en cuenta que un trabajador produce X en el puesto 1 y va a producir Y en el puesto 2. Un ascenso tiene que suponer un beneficio para la empresa, así que cuanto más produjera el trabajado en el puesto 1, más pequeña es la X que restamos, y cuanto más vaya a producir en el puesto 2 mayor es la Y que sumamos. Es simple, pero resulta perverso. Y vamos a ver por qué:

-Si la empresa está correctamente gestionada, conoceréis las capacidades de cada trabajador y nombraréis de jefe al que sepáis que tiene mayor capacidad de liderazgo, para que sume más en el puesto 2. Pero en caso de igualdad, se elige  al que menos esté produciendo ahora, pues restaremos menos X..

-Si la empresa está mal gestionada, nombraréis como jefe al que menos reste al retirarlo de supuesto actual (al más inútil o al más vago), pues sabéis de sobra que un jefe nuevo no sumará gran cosa, y lo que tratáis de evitar es que reste.

Y ahí es donde voy con este artículo: en España se asciende normalmente al más inútil o al más vago porque una buena parte de las empresas españolas están pésimamente gestionadas y pésimamente planificadas. La baja productividad de los españoles no viene  de que se trabaje poco y mal (que algo habrá), sino de que la mayor parte de los empresarios no tienen ni la más remota idea de organización del trabajo y se limitan a mandar por el simple hecho de haber puesto el capital, sin darse cuenta de que el capital tiene derecho a los beneficios, pero debería contratar la gerencia a quien sepa desempeñarla.

O sea: que el patrón contrata a un soldador cuando necesita a un soldador, pero no contrata a un gerente profesional cuando necesita a un gerente, porque para eso él es el dueño y nadie va a mandar mejor que él.

¿Será que muchos se meten a empresarios más para engordar el ego que para ganar dinero? Pues sí. Y así nos va…

 

 

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